miércoles, 3 de octubre de 2007

Sobre la concepción oriental

Después de leer el texto que, a continuación voy a publicar, cualquiera puede pensar que, quizás, debería haber ido al inicio; pero, es evidente, que uno va publicando cosas cuando las va descubriendo. El texto habla de las diferencias o singularidades de un tipo de teatro oriental (aunque bien podría aplicarse también a la concepción de los títeres orientales) en el que muchos de los creadores del s. XX occidentales se han fijado y de alguna manera u otra se han visto contagiados. Como siempre, espero que lo disfrutéis:
  • "..., dentro de la tradición oriental destacan cuatro áreas fundamentales que han desarrollado una complejísima y variada cultura teatral: India, China, Bali y Japón. Éstos han sido los cuatro focos de actividad escénica que más atención directa o indirecta han recibido por parte de los ojos occidentales. A través de la contemplación y del análisis del teatro Kathakali, de la Ópera de Pekín, de las danzas balinesas y de los teatros japoneses (, Bunraku, Kabuki) se ha ido creando una idea, más o menos exacta, de lo que es el teatro oriental. Sin entrar en demasiados detalles habría que señalar al menos estos rasgos que lo caracterizarían:
    • reune elementos procedentes del rito religioso, de la ceremonia cortesana y de la fiesta popular;
    • tiene una fuerte presencia de la música, del canto, de la danza y de la gestualidad, junto al elemento poético;
    • en él juega un papel central el actor, autentico protagonista del espectáculo, con un uso extraordinario (alejado del normal de la vida cotidiana) de la voz y del cuerpo;
    • se observa una tendencia a alejarse de la representación realista, prefiriéndose el simbolismo y la estilización, con intervención frecuente de lo mágico, lo onírico y lo misterioso;
    • tiene un gran peso la tradición, transmitida de maestros a discípulos a través de generaciones;
    • mediante un estricto entrenamiento el actor aprende a a la vez la obra y las técnicas de su representación;
    • se trata de un espectáculo fuertemente codificado en el que, en general, se da poca importancia a la escenografía (con tendencia el espacio vacío) pero gran relevancia al vestuario y al maquillaje o a la máscara del actor, que crea con su actuación los espacios dramáticos;
    • con mucha frecuencia recurre al 'travestismo' (hombre en papeles femeninos, mujeres en papeles masculinos"

Con alguna excepción, hemos de pensar que esto está centrado más en el teatro actoral, podemos llegar al acuerdo que estas directrices encuadran muy bien las particulares características del teatro de títeres oriental.
El texto pertenece a : ZEAMI FÛSHIKADEN, TRATADO SOBRE LA PRACTICA DEL TEATRO NÒ Y CUATRO DRAMAS NÔ. EDIT. TROTA. PLIEGOS DE ORIENTE. (PAG. 18 Y 19)

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